RAVELLO

Surgida en el VI siglo, alrededor del año Mil vino poblada por un grupo de nobles llegados de la Republica marinera de Amalfi, siendo rebeldes a la autoridad del Doge( Alcalde ). Ravello fue elegida porque se encuentra en una posición bien defendible, sobre el alto de una colina que separa el valle del río Dragone de el valle del Reginna, que se encuentra a la base de los montes Lattari los cuales caen a pico en el mar.

La ciudad enseguida llegó a un estado de prosperidad, en particular gracias a una importante fabrica productora de lana que en aquello tiempo se llamaba “Celendra” y que el 23 de abril de 1292 el rey Carlo II d`Angiò donó al obispo Giovanni Allegri, y gracias también a la buena agricultura y a los intensos intercambios comerciales que tenían lugar sobre las rutas de el Mediterráneo sobretodo con árabes y bizantinos. Elegida sede obispal en 1086 fue en el siglo siguiente cuando llegó a ser una potencia, cosa que se podía demostrar por el numero de sus habitantes : 30000. En 1137 Bernardo da Chiaravalle definía la ciudad como muy antigua, surtidísima y inatacable, tan bella que puede fácilmente situarse entre las primeras ciudades nobles.

La historia de Ravello siguió paralela con la de Amalfi. La caída económica y política empezó en época normana y llegó a ser dramática en el Seiscientos. Finalmente con el desastre económico Ravello tuvo solo lo que hoy en día podemos admirar: una naturaleza incomparable y las maravillas arquitectónicas y artísticas que fueron llevada a cabo en los siglos de esplendor.

 

 

PERSONAJES CELEBRES EN RAVELLO

En la primavera de 1880 llegó a Ravello Richard Wagner, en compañía de su amigo, el pintor Joukovsky. En aquella época, el gran músico alemán trabajaba en la composición de la obra Parsifal y es evidente como el autentico encanto de el jardín de Villa Rufolo influyó en la mágica creación de el “jardín de Klingsor”.

Testimonio de eso fueron las palabra escrita por Wagner en el registro de visitante de la villa con fecha 26 de mayo 1880 que decían:”el jardín encantado de Klingsor ha sido encontrado”. Los bosques, los jardines y las misteriosas cuevas de Ravello también tuvieron a que ver con las creaciones coreográficas de Peer Gynt y de el compositor noruego Edward Grieg.

La gran relación que la ciudad mantiene con la música es confirmada por la presencia de Arturo Toscanini, Bruno Walter, Leonard Bernstain y Mstilav Rostropovich. Ravello también ha tenido la ocasión de tener como huéspedes grandes artistas como el genial pintor y ceramista español Mirò, el pintor holandés Maurits Cornelis Escher, y, al principio de Ochocientos, los ingleses Turner, incisor y pintor, y Ruskin, escritor critico de arte. El tema literario es desde el Trescientos, con el Boccaccio, aquello que más a menudo recurre en la creación de una lista de honor en la que figuran huéspedes ilustres en Ravello.

Trozos de Ravello aparecen en un cuento de Forster, el famoso autor de “Habitación con vista”. Ravello tuvo la suerte de alojar en mas de una ocasión otros escritores ingleses como Virginia Wolf, autora de “Excursión al faro”.

En Ravello, David Herbert Lawrence escribió numerosos capítulos de “El amante de Lady Chatterley y el anticonformista escritor parisino Andre Gide ambientó parte de su novela “El inmoralita”.

Finalmente, también hay que acordarse de Paul Valery y Graham Green, Tennesse Williams, Rafael Alberti y Gore Vidal. Entre los estadistas, Einaudi, Kennedy, Mitterand, Togliatti y De Gasperi. Entre los actores : Greta Garbo, Humphrey Bogart, Paul Newman, Peter O`Toole, Robert De Niro y muchos más.

 

RAVELLO Y EL BOCCACCIO

Boccaccio habla de la Costiera Amalfitana como “una parte maravillosa de Italia… una costa… llena de pequeñas ciudades… de jardines y de fuentes… entre las cuales había una llamada Ravello”.

Ravelese es el protagonista de una de las más bellas novelas de el Decameron, Landolfo Rufolo: noble de familia, pirata por elección, naufrago por ventura y finalmente, por habilidad y buena suerte, feliz dueño de un inmenso tesoro…